Siete de los cabildantes elegidos el pasado 30 de
octubre llevan más de 13 años en el Concejo de
Bogotá. Aunque sus nombres o sus caras no les
resultan familiares a la mayoría de bogotanos y su
aparición en medios durante la campaña fue casi nula,
siguen siendo grandes electores en varias localidades
de la ciudad.
Pese a que existe la
percepción de que la mayoría de bogotanos ejercen un
voto de opinión, el triunfo de estos concejales muestra
que en la elección para las corporaciones se mueven
otras lógicas políticas más tradicionales, según explica
Alexandra Rodríguez, directora del programa Concejo
Cómo Vamos.
“En general la gente tiene
una visión mala y distante de la corporación, pero no
identifica a los concejales. A la hora de votar, la gente
lo hace más por una relación clientelista que por los
resultados de su labor. Algunos de los cabildantes que
llevan muchos años, se han visto envueltos en
escándalos, pero aún así se mantienen”, señala
Rodríguez.
La mayoría de estos inquilinos
permanentes del Concejo han encontrado en la ciudad
un confortable fortín político que los ha llevado a
renunciar a otras aspiraciones políticas, según explica
el investigador del Iepri, Fabián Acuña. “Casi todos
prefieren quedarse con sus curules antes de intentar
llegar al Congreso o buscar la Alcaldía. Hacen parte de
una red política más grande que puede llegar al nivel
nacional de los congresistas”, explica Acuña.
<
BR>El investigador señala que no siempre se puede
estigmatizar estas maneras de hacer política, porque la
relación entre los concejales y sus electores es más
cercana. “Estos cabildantes tienen que rendirle
cuentas a las personas que votan por ellos. Sin
embargo, casi siempre la labor se evalúa más por la
capacidad de gestionar obras, que por su trabajo como
concejales”, señala Acuña.
En general,
estos concejales con varios periodos encima, no
sobresalen por el número de proyectos de acuerdo
presentados ni por su continua asistencia a las
sesiones. La mayoría de ellos tienen un poder grande
en las negociaciones de los proyectos que presenta la
Alcaldía y participan activamente en el control político,
según datos entregados con Concejo Cómo Vamos.<
BR>
Los inquilinos más viejos
<
BR>Jorge Durán
Es concejal
por el Partido Liberal desde 1978. Con el periodo para
el que acaba de ser electo, completará 36 años en el
cabildo. Durán se ha visto envuelto en varios
escándalos, el más famoso de ellos ocurrido a
principios de la década de los noventa cuando en
medio de una discusión con su entonces compañero
en el Concejo, Rafael Forero Fetecua, sacó un arma en
plena sesión. El cabildante liberal es uno de los 17
llamados por la Fiscalía para declarar en el caso del
“carrusel de contratación”. Obtuvo la segunda votación
de la lista liberal en las pasadas elecciones con cerca
de 18 mil votos.
Omar Mejía<
BR>
Concejal del Partido
Conservador desde 1988. Es un experto en temas de
hacienda pública y ha sido varias veces presidente de
comisiones relacionadas con el tema. Tiene una gran
influencia en su bancada en la aprobación de temas
relacionados con presupuestos. Hace parte de la lista
de 17 concejales llamados a interrogatorio por el
“carrusel de la contratación”. Obtuvo la segunda
votación de su partido, con cerca de ocho mil votos.<
BR>
Severo Correa
STRONG>Elegido consecutivamente desde 1990.
Durante más de 15 años militó en el Partido
Conservador, pero se cambió a La U en 2007 luego de
que esa colectividad aceptara darle un aval a su hijo,
Carlos Andrés Correa, para que aspirara a la Cámara
de Representantes en 2010, curul que logró. Ha sido
cuestionado en varias ocasiones por sus presuntas
cuotas burocráticas en entidades del Distrito, como la
Contraloría. Correa obtuvo cerca de 17 mil votos en las
pasadas elecciones, la votación más alta de su partido.
Es uno de los concejales llamados a declarar por el
“carrusel de la contratación”.
Soledad Tamayo
Llegó al
Concejo en 1995 en reemplazo de su hermano, el hoy
senador Fernando Tamayo. Esta cabildante boyacense
pertenece al Partido Conservador y tiene su principal
fortín en las localidades de Engativá, Suba y Kennedy.
Es una política de bajo perfil, poco conocida en los
medios, pero tiene un fortín político muy definido. En
las pasadas elecciones tuvo la votación más alta de su
partido, consiguiendo cerca de 20 mil votos.
María Victoria Vargas
<
BR>Elegida por primera vez en 1992, esta concejal del
Partido Liberal ha sido la única de este grupo de
cabildantes que intentó llegar al Congreso. En 2006 se
lanzó a la Cámara de Representantes pero fracasó y
luego en las elecciones de 2007 perdió por primera
vez las elecciones al Concejo. En 2010 regresó al
cabildo en reemplazo de la entonces concejal Gilma
Jiménez. Durante el último año se ha vuelto una figura
mediática al asumir la presidencia de la corporación y
hacer fuertes críticas a la administración Moreno.
Obtuvo la tercera votación más importante de su
partido en las pasadas elecciones, detrás de Jorge
Durán con cerca de 18 mil votos.
<
STRONG>Fernando López
Concejal desde 1998. Pertenece a la bancada de
Cambio Radical y es un experto en temas relacionados
con el manejo de las basuras en la ciudad. Fue
llamado por la Fiscalía a interrogatorio por el
escándalo del “carrusel de contratación”. Obtuvo la
séptima votación de la lista de Cambio Radical con 11
mil votos aproximadamente.
Jorge Salamanca
Elegido por
primera vez en 1998. Este concejal del Partido Liberal
es hermano del representante a la Cámara por Bogotá
Pablo Salamanca. Fue llamado a interrogatorio por la
Fiscalía por el “carrusel de la contratación”. En las
últimas elecciones tuvo cerca de 14 mil votos,
alcanzando la quinta votación de su partido.
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