Votebien 2011

Síguenos en rssNoticias

El poder de los indígenas en el Cauca

Con 450 candidatos, los movimientos indígenas en el Cauca quieren llegar al poder. De los 168 aspirantes a las alcaldías para los 42 municipios caucanos, el 19% representan a los partidos políticos Alianza Social Independiente, ASI,  y Autoridades Indígenas de Colombia, AICO.

Octubre 26 de 2011
  • Enviar a un amigo
  • Disminuir Fuente
  • Aumentar Fuente
  • Imprima esta Nota
El poder de los indígenas en el Cauca

La incansable e histórica lucha de los indígenas por defender su cosmovisión y territorios, así como la exigencia del respeto de sus derechos amparados en la Constitución como minorías, han hecho que año tras año logren mantener un espacio en la vida política regional y nacional.

 

Cauca, ubicado en el suroccidente de Colombia, cuenta con 93 resguardos indígenas distribuidos en 26  de sus municipios. En algunos de estos pueblos ancestrales, tanto el orden público como el analfabetismo, han sido factores en contra de su desarrollo. Las carreteras en mal estado, la cobertura en salud, y la minería ilegal, les ha creado un panorama preocupante que les obliga a mantener su representatividad en las corporaciones públicas.

 

“Nosotros hemos entrado a la política viendo la necesidad que hay en nuestras comunidades, sabemos que los candidatos que vienen de pronto no hacen parte de las bases,  y lo importante es que las personas que elegimos al Concejo y a la Alcaldía conozcan nuestro proceso político”, dijo Albeiro Calambás Campo, líder indígena de Caldono.

 

Para Eduardo Andrés Chilito Piamba, coordinador de la Misión de Observación Electoral, MOE Regional Cauca, lo indígena “es un trabajo que ya tiene mucho tiempo, el contexto ha tendido a madurar, pero también se han dado muchas críticas a procesos que de lo social pasan a lo político en el sentido del manejo de recursos y en el sectarismo mismo de algunos gobiernos”.


El ascenso de los movimientos de base, cuyos grandes avances se dieron en la década de los 90, y reflejados en el paro cívico de 1999, son el resultado de la movilización social emprendida por los indígenas; “el ápice del triunfo electoral de este grupo político, fue la elección en 2000 del líder indígena Floro Tunubalá, como gobernador del Cauca”, indicó Fernando Calvache, politólogo de la Universidad del Cauca, en un informe para la MOE.

 

De acuerdo con la Registraduría Nacional del Estado Civil, este año los movimientos indígenas, ASI y AICO, postularon en el Cauca 31 candidatos a las alcaldías; 13 a la Asamblea Departamental; 405 a los concejos municipales; y uno a la Gobernación, lo que constituye una representación importante, comparada con los partidos tradicionales.

 

Esa misma tendencia, se dio en las pasadas elecciones del 2007, donde la Alianza Social Indígena logró nueve de las alcaldías, superado solo por el Partido Liberal que dominó en 14 municipios.

 

Llegar a las instituciones es importante “porque son espacios que la Constitución nos ha dado y son espacios que nos hemos ganado para que nuestras luchas sean reconocidas, y necesitamos ir fortaleciendo nuestra economía, a través de proyectos y de recursos que deben llegar a las comunidades”, dijo Édgar Iván Ramos, comunero del municipio de Jambaló y actual candidato a la Asamblea del Cauca.

 

Por su parte, Rubiel Lis Velasco, candidato a la Alcaldía de Caldono por la ASI, expresó que la participación política debe estar ligada a un proceso comunitario y planeado a largo plazo.

 

“Nosotros como comunidades indígenas tenemos esa seguridad y tenemos esa convicción, porque lo de las elecciones es coyuntural, siempre venimos trabajando a través de un proceso organizativo de muchos años en el que han estado al frente inclusive los mismos mayores y dirigentes”, dijo.

 

A esta lucha se suma la conservación de la identidad cultural que se configura en la autonomía como pueblos. Así lo dio a conocer José Wilman Tumbo Chepe,  representante de cabildos indígenas, ante el Consejo Regional Indígena del Cauca, CRIC.

 

“Estamos facultados para tener nuestros propios representantes, para que defiendan nuestros derechos, en pro de nuestra defensa territorial y para la defensa de la identidad cultural como pueblos indígenas en Colombia  y a nivel internacional”.

 

Para Jeremías Tunubalá, gobernador de la comunidad de Guambia y representante del Movimiento Autoridades Indígenas de Colombia, AICO, el derecho de ser elegidos a través del voto popular significa la oportunidad de poder reivindicar procesos donde han sido excluidos.

 

Tunubalá expresó que “la situación de Silvia –municipio del oriente del Cauca- es dramática; hay crisis en todos los sentidos, lo que ha generado una desconfianza, es más, sobre todo cuando es en contravía a la lucha que nosotros hasta hoy hemos dado”.

 


Gobernabilidad y ‘Plan de Vida’

 


El ‘Plan de vida’, de los más de 233 mil indígenas que habitan en el Cauca, se enfoca en una continua defensa de sus derechos, el respeto por el territorio y el trabajo mutuo.

 

En términos de gobernabilidad y representatividad, Jorge Eliécer Sánchez, comunero del pueblo indígena Ámbaló, de Silvia, cree que el nervio del empoderamiento que ha logrado su comunidad se ha venido dando desde la parte social comunitaria; “lo que para los otros partidos es la consulta, para los indígenas es la conversa, es la minga, es la participación en los espacios culturales”, dijo.

 

Para la comunidad, la ‘minga de pensamiento’ es una oportunidad para discutir sus problemáticas, es la minga para trabajar los caminos, las carreteras, las escuelas. Es el espacio donde se expresa el encuentro entre niños, jóvenes y mayores para recrear el pensamiento, y en palabras de Sánchez, “para que gradualmente la historia y la sabiduría se mantengan en el tiempo en defensa de sus derechos y territorios”.

 

Para los pueblos indígenas la obediencia y la lealtad con sus comunidades son fundamentales en el desarrollo de sus planes de gobierno, pues de los buenos resultados de los mismos, depende la confianza que depositarán sus semejantes en el caso de que planeen continuar con la carrera política.

 

“Al gobernar en un pueblo indígena, el punto para mí más importante es que nosotros mandamos obedeciendo; es muy importante obedecer a nuestras autoridades tradicionales, ya que por encima de la parte institucional está la parte del ´Plan de Vida. En base a eso, somos mandaderos de la autoridad tradicional”, afirma Édgar Iván Ramos, comunero del municipio de Jambaló, y quien se ha desempeñado como alcalde de ese municipio del oriente caucano, en cuatro oportunidades.

 

Sin embargo, para ganarse la confianza de la comunidad, el indígena que desee ser político debe pasar por un rígido proceso de selección a través del cual se le evalúa su perfil y trayectoria en la comunidad.

 

“La particularidad que nosotros tenemos como comunidades, aquí no es que la persona nazca por ahí por su propia iniciativa o que salga en una piñata, aquí se mira el perfil de las personas, y no solo una, se colocan unas cinco o seis, y comienzan un proceso de selección de personal, se selecciona uno y los demás deben colaborarle en su trabajo”, manifiesta Rubiel Lis, reconocido líder indígena de Caldono, norte del Cauca.

 

De Alianza Social Indígena a Alianza Social Independiente

 

En esta contienda electoral, una de las inconformidades en el interior del movimiento indígena es el cambio del nombre del partido que los representa; el ya institucionalizado Movimiento Alianza Social Indígena pasó a llamarse Partido Alianza Social Independiente.

 

“Las comunidades indígenas del Cauca, hemos dicho que para nosotros siguen siendo Alianza Social Indígena, estamos en la pelea, porque la Alianza Social Indígena, nace de la desmovilización del movimiento Quintín Lame, que fue en este municipio de Caldono”, expresó Albeiro Calambás Campo, líder indígena de esa población.

 

El concejal Luis Bernardo Vélez, miembro de la colectividad, informó a los medios de comunicación que la decisión se tomó aunque los representantes del directorio del partido en el Cauca no estuvieron de acuerdo, pues argumenta, que con el nuevo nombre abre la posibilidad de alianzas o coaliciones con otros movimientos políticos.

 

“Pareciera que fuera una discusión banal pero no, eso tiene sus cuestiones de fondo, primero porque quienes planteamos que debe haber una Alianza Social Indígena es porque lo indígena genera responsabilidades; los indígenas siempre reclaman. Pero cuando se plantea una Alianza Social Independiente, ¿independientes de quién?”, expresó al respecto Jorge Caballero, analista de Comunicaciones del CRIC.

 

“La paz no quiere convivir con nosotros”

 

La preocupación más grande de las comunidades indígenas del Cauca, son los hostigamientos y ataques armados que se han presentado en sus territorios.

 

Plazas públicas, colegios, centros hospitalarios y viviendas han sido el blanco de los continuos atentados de las Farc contra la Fuerza Pública y la población civil.

 

Municipios como Caldono, Caloto, Corinto, Miranda, Jambaló y Toribio, habitados en su gran mayoría por indígenas, se han convertido en las poblaciones ‘mártir’ del conflicto armado en Colombia.

 

Sus habitantes, dedicados a la agricultura, viven con temor. “Es muy constante la guerra que estamos viviendo acá en el Cauca, yo creo que para nosotros es que el Gobierno Nacional nos solucione esto; vea, tanto el Ejército como guerrilla nos ha afectado mucho, mejor dicho, la paz no quiere convivir con nosotros”, dijo Abelardo Méndez Cabiche, líder indígena.

 

Por su parte el docente Julián Élago, denunció que el colegio El Porvenir, de la vereda Vilachí, del municipio de Caldono, en varias oportunidades ha resultado afectado por disparos de fusil o por las explosiones de los artefactos artesanales conocidos como ‘tatucos’.

 

“El temor con los niños, pues es constante porque los niños caminan mucho por acá, y en ocasiones han sembrado minas, ha habido tatucos sin explotar, eso es un riesgo constante, y eso también ha generado temor por parte de los profesores, pues ya no se puede salir a un día de campo; cualquier cosa puede pasar”, puntualizó Julián.

 

María, una habitante de Jambaló, Cauca, dijo que en su pueblo se vive con zozobra. “Uno no sabe en qué momento va pasar algo, se mantiene uno con muchos nervios, cuando uno menos piensa suena una explosión, pero qué se puede hacer… resguardarse, es lo único que uno hace”.

 

Al igual que  estos  testimonios, son muchas las historias de víctimas del conflicto armado, que viven en esta región del suroccidente colombiano, una región dominada por las Farc, el ELN, grupos de narcotraficantes y bandas criminales. En este departamento, además se desarrolla una fuerte ofensiva militar y de recuperación de áreas históricamente ocupadas por los grupos al margen de la ley;  aspectos que han hecho vulnerable a la población civil.

 

Esta situación, obligó a que la Misión de Observación Electoral, MOE, y la Defensoría del Pueblo, ubicaran al Cauca en un nivel de alto riesgo para las elecciones del 2011.

 

“Yo eso lo comente en el Comité de Garantías Electorales, se hablaba de que había riesgo en los municipios donde la mayoría de población es indígena por los procesos que se han desarrollado; la elección de candidatos únicos, el tema de la representatividad o dinámicas como las asambleas comunitarias, sin embargo no podemos generalizar y decir que hay un riesgo total”, dijo Eduardo Andrés Chilito Piamba, coordinador de la MOE Regional Cauca.


Para las autoridades indígenas los comicios pondrán a prueba la logística de su guardia, ya que deberán prestar seguridad en la zona rural de los resguardos y cabildos.

 

“En el resguardo la seguridad la da la guardia indígena durante las elecciones, en la parte rural estamos nosotros, en la parte urbana esta la guardia y las instituciones del Gobierno”, explicó Édgar Iván Ramos, comunero del municipio de Jambaló.

 

Enelia Salinas, alcaldesa del municipio de Caldono, con un 80% de población indígena, expresó que de manera coordinada se trabajará con los indígenas, la Policía y el Ejército, para garantizar que la comunidad pueda ejercer su derecho al voto sin ninguna preocupación.

 

A su turno, el coronel Carlos Ernesto Rodríguez, comandante de la Policía del Cauca, aseguró que está en marcha un dispositivo especial que tiene como objetivos brindar seguridad a los candidatos y a sus equipos de campañas, contrarrestar cualquier acción violenta y garantizar que los caucanos puedan gozar de una jornada electoral tranquila.   Enfatizó que para que esta estrategia tengo éxito se necesita la colaboración de la comunidad.

 

Mientras tanto, los líderes indígenas continúan con la socialización de sus planes de gobierno, propuestas que esperan ejecutar desde las alcaldías, Asamblea y concejos municipales, espacios desde los cuales buscan consolidar sus procesos de resistencia. 



 


Informe especial de www.agendapropia.com