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'Agua gratis para todos los bogotanos': Gustavo Petro

La propuesta del candidato del Movimiento Progresistas no resultaría viable de aplicarse a los ciudadanos de todos los estratos.

Julio 11 de 2011
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'Agua gratis para todos los bogotanos': Gustavo Petro

El proyecto del aspirante a la Alcaldía de Bogotá, que se presentará por el movimiento “Progresistas”, respaldado por firmas ciudadanas, tiene como eje rector de su visión de ciudad al agua. Según sus propias palabras: “se ha construido la ciudad contra el agua; ahora se trata de construir la ciudad con el agua”.


Bajo esta filosofía, la intención del candidato es priorizar su plan de subvencionar el consumo de agua a todos los bogotanos. Este proceso se iría desarrollando por fases, empezando con los sectores más pobres hasta que finalmente pueda llegar a ser universal. El dinero para financiar este proyecto se obtendría a partir de la creación de un fondo, que sería alimentado con la recaudación de los impuestos que pagan las empresas privadas.


El tema del agua se ha debatido álgidamente en los últimos años y tuvo su punto más fuerte en el 2010 cuando la Cámara de Representantes rechazó el proyecto para convocar el referendo sobre el agua, presentado por la organización ambientalista: Comité Nacional en Defensa del Agua y la Vida, que buscaba que el líquido fuera contemplado como un derecho de todos y garantizar un mínimo vital a todas las personas. La propuesta de Petro recoge este mismo espíritu y defiende que al tratarse de un derecho debe ser para todos.


Sin embargo, para varios expertos, la sostenibilidad de llevar agua gratis a todos los hogares de la capital resulta inviable. “En términos de sostenibilidad resulta muy difícil pues alguien tendría que asumir los costos económicos de la gratuidad de este servicio”, asegura Juan Camilo Mira, coordinador de la campaña de agua de Ecofondo, una agrupación que reune a varias organizaciones ambientales y que colaboró también en el diseño del referendo del agua. Para Mira, la sostenibilidad de brindar un mínimo vital se debe limitar a las poblaciones más vulnerables pues de lo contrario, “será difícil justificar el tema del ahorro y de la financiación del proyecto”.


“La propuesta es muy importante en la medida que genera conciencia y educa sobre la importancia de tener derecho al agua pero desde un punto de vista técnico y económico es insostenible porque el agua es muy costosa”, analiza Jairo Sánchez, coordinador de la maestría de medioambiente y desarrollo del IDEA, el Instituto de Estudios Ambientales de la Universidad Nacional.  Sánchez analiza que el sistema que mejor funciona es el del subsidio por parte de los sectores más boyantes, tal y como sucede en la gran mayoría de las ciudades del mundo.


Ricardo Bonilla, coordinador programático de la campaña de Petro, matiza la propuesta del candidato a la Alcaldía y asegura que no se trata de un plan que abarque a todos los bogotanos sino a los más pobres. “Primero debe ser un proyecto gradual para entregar el consumo mínimo vital a los estratos 1, 2 y 3”, puntualiza Bonilla y explica que “en los próximos cuatro años se le entregaría el agua gratis a las familias de estrato uno y después, si hay una política de continuidad, se podría continuar con los siguientes estratos”. El mínimo vital de agua contemplado sería de 10 metros cúbicos por familia y si existe una violación a este límite se cobraría el servicio.


En la actualidad y según cifras consolidadas por el Sindicato de Trabajadores y Empleados de Servicios Públicos, el estrato uno está compuesto por 176 mil familias y el costo del subsidio para brindar agua gratis a este número de habitantes sería de 56 mil millones de pesos.
El costo del consumo de agua por metro cúbico en el estrato cuatro, el único que no está subsidiado ni recibe el aporte solidario, es de 2277 pesos.


Humberto Polo, secretario de agua y medioambiente de este sindicato, asegura que este proyecto podría financiarse o por medio de los impuestos a las empresas privadas, o con subsidios solidarios. Polo comparte la tesis de entregar un mínimo vital gratuito a los más pobres y reconoce que la universalidad gratuita de este servicio tendría unos costos muy altos.

 

Desde el punto de vista técnico y económico la propuesta de Gustavo Petro de subvencionar el 100 por ciento del servicio del agua a todos los bogotanos se quedó corta, pues tiene un costo muy elevado que a largo plazo resultaría insostenible para la ciudad.


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